03 may MINDFULNESS Y OUTPLACEMENT, ¿POR QUÉ NO?…

Aprende del pasado para construir tu futuro, centrándote en el presente…

Cuando hace un par de meses me propusieron hacer un post sobre Atención Plena con un enfoque orientado al mundo del Outplacement o a la búsqueda de un nuevo proyecto profesional, lo viví como un bonito reto. ¿Y dónde estaba el reto? En conectar dos mundos que “aparentemente” se apoyan en momentos temporales diferentes. La Atención Plena o Mindfulness te sitúa en el Aquí y Ahora, y en el mundo del Outplacement animamos a que la persona aprenda del pasado para construirse un futuro profesional. Os reconozco que algunos pensamientos y creencias intentaron hacerse fuertes en mi cabeza: “¿Seré capaz de mostrar a los demás la relación?”, “no soy creativa y no se me da bien escribir”, “va a llegar el día y voy a tener un folio en blanco”… Mi mente, como si fuera un balancín, hacía que mis pensamientos se movieran del pasado al futuro, pero deteniéndose muy, muy brevemente, en el presente. Justo lo contrario de lo que la Atención Plena o la práctica de mindfulness nos indica que hagamos. Curioso, ¿verdad?

Así que tuve uno de esos “momentos STOP” y me dije, te estás dispersando, ¡pon foco!, y fue en ese instante en el que me dije esas dos palabras, cuando dos voces aparecieron en mi cabeza: la primera, la de mi monitor de Mindfulness, y la otra, la de quien fue mi consultora de Outplacement. Ambos me dijeron en algún momento, y en dos entornos muy diferentes, esas dos mismas palabras: “Pon foco”. Y tomé conciencia de cómo explicaros la manera en que ambos mundos se relacionan en mi vida constantemente, ayudándome a recorrer mi camino y ayudando a otros a recorrer el suyo: Mindfulness y Outplacement.

Para el que eso de Atención Plena o Mindfulness le suene un poco a místico, o simplemente no lo conozca, permitidme que os lo defina brevemente. Una de las muchas definiciones que podemos encontrar es “prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación”. O como Jon Kabat-Zinn define Mindfulness: “Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”. O como me lo explicaron a mí: “Es poner el foco en el aquí y en el ahora”.

Retomando el balancín del que hablaba al principio del post, es el mismo que encuentro casi a diario con los clientes en las sesiones de Outplacement y por el que pasé yo misma: van del pasado al futuro, van de lo que ha ocurrido a lo que va a ocurrir, o mejor dicho, lo que ellos creen que va a ocurrir. Verbalizan pensamientos del tipo “mi jefe me tenía manía”, “la empresa no me ha valorado”, “si hubiera estudiado una carrera…” o “no voy a encontrar nada, no va a haber mercado para mí”… Y es justo en la parte central del balancín por donde pasan sin detenerse. Y es ahí precisamente donde intentamos ayudarles a que pongan el peso, para que puedan poner FOCO en lo que realmente pueden hacer ellos HOY, AHORA, EN SU MOMENTO PRESENTE.

Es cierto que en los programas de Outplacement pedimos y animamos a las personas con las que trabajamos a que se posicionen en el pasado, para que reflexionen sobre sus aprendizajes, sobre su trayectoria, qué saben hacer, qué han conseguido… pero desde un punto de vista constructivo y positivo, para que puedan visualizar opciones y planificar acciones a futuro. Así que, efectivamente, les “obligamos” a subirse al balancín para que pasen del pasado al futuro, pero sin quedarse mucho tiempo en ninguno, sólo el tiempo justo para aprender del primero y para que vean alternativas en el segundo. Lo que tiene, en sí mismo, un gran valor en este caso.

Seguro que alguno de los lectores está pensando “bueno y esto del mindfulness ¿dónde tiene cabida en este proceso?, ¿cómo ayuda a alguien a encontrar trabajo?”. La explicación es sencilla y compleja a la vez. El mindfulness por sí solo no nos ayuda a encontrar trabajo, tenemos que realizar otras muchas cosas para que esa búsqueda sea óptima, pero sí nos puede ayudar en un momento o momentos fundamentales del proceso, a encontrar opciones, alternativas desde el momento presente y ¡con una base científica! (esto va para los más escépticos…).

Para explicarlo muy brevemente, y no aburrir con temas demasiado áridos, me voy a basar en lo que explica el Dr. Mario Alonso Puig en su libro ¡Tómate un respiro! Mindfulness. Según nos explica de una forma muy sencilla, la práctica continuada de Mindfulness permite un mejor funcionamiento y activación de ciertas áreas del cerebro, según avalan numerosos estudios científicos a través de la Electroencefalogía y la Resonancia funcional Magnética.  Dichas zonas cerebrales son el cíngulo anterior y la corteza prefrontal dorsolateral, ambas son los centros más importantes del denominado CEN (Central Executive Network), que tiene una especial relevancia en varias funciones, de las que destaco aquellas que nos ayudan de forma directa en nuestra búsqueda de nuevos retos profesionales:

  •        Realización de nuevos comportamientos
  •         Control de la atención
  •        Memoria del trabajo
  •        Flexibilidad mental para elegir nuevas alternativas
  •        Resolución de problemas

 

Por tanto, y tal y como indica el Dr. Mario Alonso Puig, “Cuanto más potenciemos este circuito es más difícil que nuestra atención se quede atrapada en y por pensamientos que nos arrastran al pasado o que nos lanzan al futuro. El control de la atención y la memoria del trabajo nos permiten estar plenamente atentos a lo que está ocurriendo en el presente. Y esto nos ayuda a captar más información para así tomar mejores decisiones.” Y yo añado, de mi propia cosecha, “por lo que nos ayuda a ver opciones y alternativas, donde hasta ese momento no veíamos”.

No sé si fue coincidencia que cuando yo estaba en pleno proceso de transición profesional, sin ver claro qué otras cosas podían hacer, empezara mi contacto con el mundo de la Atención Plena. Y no sé si fue coincidencia que su práctica me ayudara a ver nuevos caminos, ya que humildemente reconozco que he tomado conciencia de este hecho no hace mucho tiempo, pero la realidad es que así fue, y hoy Mindfulness y Outplacement se relacionan y conectan en mi vida personal y profesional casi a diario.

Como en todo lo nuevo, la práctica de Mindfulness requiere adquirir nuevos hábitos, y eso lleva un tiempo, pero creedme, es una inversión que mejora nuestra calidad de vida. Por tanto, si existe una herramienta que nos ayuda en un momento tan importante de la vida como es buscar opciones profesionales…

… ¿por qué no practicarla cuando tenemos claro para qué nos ayuda, no sólo en ese momento concreto sino en todas las facetas de nuestra vida en general?

Desde aquí os invito a subiros al balancín y a aprender a controlarlo.

 

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